El Dossier de Información del Producto (PIF) es un requisito esencial para comercializar cualquier cosmético en la Unión Europea. No se trata solo de un archivo documental, sino de la prueba legal de que el producto es seguro y cumple la normativa vigente antes de salir al mercado.
El PIF debe estar completo desde el primer día de comercialización y disponible para las autoridades. Su ausencia o una mala preparación puede derivar en retiradas de producto, sanciones o bloqueos comerciales.
¿Qué incluye el PIF, de forma resumida?
De manera muy sintética, el PIF reúne:
El Informe de Seguridad del Producto Cosmético (CPSR)
- La descripción del producto y su uso previsto
- La información sobre fabricación y Buenas Prácticas (ISO 22716)
- La justificación de los claims
- La declaración sobre experimentación animal
- El CPSR es el corazón del expediente: sin él, el producto no es legalmente comercializable.
¿Por qué apoyarse en una consultoría regulatoria?
La normativa cosmética (Reglamento (CE) 1223/2009) es técnica, cambiante y muy exigente. Aquí es donde la figura de una consultoría especializada en regulación cosmética aporta un valor real:
- Traduce la normativa a decisiones prácticas de formulación y marketing
- Revisa ingredientes, concentraciones y usos reales del producto
- Coordina o elabora el CPSR con evaluadores cualificados
- Detecta incoherencias entre fórmula, etiquetado y claims
Prepara el PIF con un enfoque defendible ante inspecciones
En la práctica, un buen asesoramiento a través de una profesional evaluador de seguridad, previene errores antes de que se conviertan en problemas legales, ahorrando tiempo, costes y riesgos.
Conclusión
El PIF no es un simple trámite administrativo: es el pilar del cumplimiento normativo en cosmética. Contar con una consultoría regulatoria especializada permite a las marcas centrarse en el desarrollo del producto y el negocio, con la tranquilidad de que la base legal y de seguridad está correctamente construida.
Un PIF (dossier de seguridad) bien hecho no solo cumple la ley: protege a la marca y al consumidor.